24 de marzo: la desaparición de una clase dirigente
1 - ¿Cuáles son, para usted, los motivos de esta dictadura y sus consecuencias y qué considera que podemos hacer argentinas y argentinos para que aquello nunca más vuelva a suceder?
Las consecuencias del Golpe fue la desaparición de una generación de la clase dirigente que hoy debería ocupar los principales cargos de conducción política, económica y social.
Los motivos del Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 fueron
i) la necesidad de destruir un modelo de producción y trabajo que repartía lo producido, la riqueza, en partes iguales entre el capital y el trabajo,
ii) la existencia de lazos de solidaridad que unían a la clase trabajadora en su lucha permanente por la justicia social y
iii) el necesario quiebre de las identidades políticas que daban sustento a dicho modelo.
Las consecuencias se aprecian claramente 30 años después:
a) Desaparición de una generación de la clase dirigente que hoy debería ocupar los principales cargos de conducción política, económica y social;
b) Concentración de la riqueza en el 20% de la población, hambre, pobreza y exclusión,
c) Ruptura de los lazos de solidaridad
d) Pérdida del proyecto nacional de investigación científica y académica.
Para que NUNCA MAS volvamos a vivir el quiebre del orden institucional, el terrorismo de Estado y la discontinuidad del Estado de Derecho debemos trabajar sobre la memoria.
Debemos mantener la reivindicación de los derechos humanos entre las prioridades de la agenda pública y política.
Debemos enseñar en toda la educación formal lo vivido entre 1976 y 1983 con sus causas previas y sus consecuencias posteriores.
Debemos recuperar los centros clandestinos de detención para que la comunidad conozca en toda su dimensión lo perpetrado por el terrorismo de Estado, ya sea con charlas-debate, proyectos de investigación, programas en medios masivos de comunicación que mantengan presentes las lecciones de la historia para generaciones como las mías y las posteriores que no tienen recuerdo de lo vivido en aquella época.
Debemos asumir un compromiso con los organismos de derechos humanos para encontrar verdad y justicia. Debemos colaborar con Abuelas de Plaza de Mayo para identificar a los bebes nacidos en cautiverio y devolverles su identidad.
Todos los actores sociales, políticos, económicos y culturales tienen el deber de crear memoria. Sólo con este compromiso lograremos que no vuelva a suceder.
2 - ¿Qué recuerdo personal tiene de aquel 24 de marzo de 1976? ¿Qué anécdota personal nos puede contar?
Celebro el compromiso social que ha surgido en torno a conocer los hechos del Proceso de Reorganización Nacional.
No puedo relatar ninguna anécdota personal ya que ese día sólo tenía un año y 10 meses de vida. Mi memoria histórica es de la etapa de la reinstauración democrática por eso celebro el compromiso social que ha surgido en torno a conocer los hechos del Proceso de Reorganización Nacional.
3 - ¿Qué huellas dejó en las argentinas y argentinos la última dictadura militar?
Los argentinos y argentinas descubrimos al correr el velo de la dictadura e instaurar la democracia, que al lado nuestro ocurrían cosas que no supimos o no quisimos ver, denunciar.
Las huellas más profundas hacen al descubrimiento de lo vivido como sociedad.
El plan perpetrado por la Junta Militar requería de una sociedad desmovilizada, no comprometida; que incorporara como propia el “algo habrán hecho”; que no escuchara los gritos de los torturados en centros clandestinos que muchas veces están insertos en medio de un barrio urbano; que no viera movimientos extraños en comisarías o lugares de las Fuerzas Armadas.
Los argentinos y las argentinas descubrimos, al correr el velo de la dictadura e instaurar la democracia que al lado nuestro ocurrían cosas que no supimos o no quisimos ver, denunciar.
Esas huellas, espero, no se borren jamás.

