14 razones por las que un legislador debe tener un blog
Estos 14 puntos a favor de que un legislador tenga un blog están tomados de la traducción de Iván Pino de un estudio realizado con empresas estadounidenses que han adoptado al blog como parte de su gestión. Me permito aquí adaptarlas para el mundo político, en especial para el ámbito parlamentario.
Incluyo también las tres razones más fuertes por las que un representante parlamentario no debería tener un blog. Éstas son las siguientes: Demasiado esfuerzo, demasiado riesgo y demasiado compromiso.
De todas maneras, aquí van las 14 razones que votan por la afirmativa a tener un blog…
1. Difusión de ideas y contenidos.
Se considera al blog como un medio añadido de difundir informaciones interesantes. Su eficacia se mide en número de visitas al sitio y de entradas posicionadas en los buscadores.
2. Orientación hacia el liderazgo.
La aproximación de un legislador o legisladora a la blogosfera se entiende ahora como una apuesta de vanguardia, que se refleja en un incremento de la atención y cobertura mediática (dentro y fuera de la Web).
3. Creación de una comunidad.
La participación de los representantes parlamentarios en la Web Social les permite identificar e interactuar en la Red con las personas que conforman y determinan sus medios de desarrollo.
Puede sustanciarse en una red social estilo Facebook, tan exitosa como numerosos sean sus miembros. Aunque también se mide por la cantidad de enlaces y comentarios que reciba el blog.
4. Incremento de apoyos.
Se traduzcan -o no- en votos constantes y sonantes, lo cierto es que se espera que la comunicación desplegada desde una bitácora incida positivamente en el nivel de popularidad y apoyo ciudadano del legislador.
5. Información rápida a los ciudadanos.
Se valora la agilidad y versatilidad que brinda Internet para informar a los usuarios de un sitio web, en este caso, ciudadanos que siguen determinadas temáticas que se debatan en el cuerpo parlamentario.
6. Posicionamiento en buscadores.
El mantenimiento de una bitácora genera contactos y contenidos (enlazables y etiquetables) que favorecen el acceso al sitio web corporativo desde los buscadores. Basta con teclear sus palabras clave en Google para comprobar esa eficacia. De hecho, en la mayoría de los casos, los legisladores que cuentan con un diario de gestión aparecen primero en el Google.
7. Aumento de enlaces.
Los contenidos de un blog están orientados a ser compartidos, comentados y agregados. Todo ello genera enlaces con el sitio web que incrementa la cantidad de visitas al blog.
8. Obtención de subscriptores.
Los blogs cuentan con direcciones feed que facilitan la subscripción a sus actualizaciones mediante lectores RSS y correo electrónico. Es un mecanismo útil para potenciar las relaciones de legislador con sus interlocutores ciudadanos.
9. Recogida de sugerencias sobre productos.
Punto esencial en la relación legislador/ciudadano ya que los comentarios a los artículos de una bitácora de este tipo son canales abiertos a las propuestas de los electores. Y en este caso es de muchísima más relevancia que lo que se aplica a la empresa ya que a mayor discusión y debate, mayor convalidación de los proyectos presentados.
10. Atención al ciudadano
Igualmente, una bitácora legislativa bien puede hacer las funciones de su servicio de atención al ciudadano en la Red. Las respuestas publicadas pueden, además, resolver ya las preguntas de otros usuarios. Aquí, la nota depende del volumen de consultas atendidas.
11. Relación con los Medios
Una bitácora de un diputado o un senador constituye también una excelente sala de prensa virtual, donde pueden ponerse las herramientas 2.0 al servicio de la información periodística. Estamos hablando de post noticiosos, imágenes en Flickr, videos en Youtube, antecedentes en del.icio.us, perfiles en LinkedIn, subscripciones RSS, etiquetas de Technorati…
12. Respuesta a las críticas
La existencia de un blog de legislador bien gestionado puede canalizar el descontento hacia el dirigente de manera productiva para su imagen pública, en la medida en que resuelva adecuadamente las críticas publicadas en los comentarios.
13. Registro de ciudadanos.
Una bitácora también puede ayudar a poner caras y ojos al ciudadano lo que hace que la sociedad sea para el legislador algo más que una serie de perfiles estadísticos. Por eso es importante que se los invite a participar, registrándose, en el desarrollo de sus contenidos.
14. Gestión de Crisis
Por último, el blog corporativo ofrece al legislador un canal eficiente para defender públicamente sus argumentos cuando sucede algún evento, noticia o rumor que pueda perjudicar su reputación.
Y en tren de adaptaciones, aquí una cita de Enrique Dans, adaptada a nuestro ámbito:
“El blog no es una cuestión de tiempo. Tiempo tenemos todos, y además, mágicamente, todos en la misma cantidad: veinticuatro horas al día.
Es una cuestión de prioridades. Y el legislador le dará a su diario de gestión la prioridad adecuada cuando en vez de plantearse un divertimento o un ejercicio de modernidad, se plantee el verdadero valor de comunicarse de forma transparente y directa con los ciudadanos. No antes.
Un diputado o un senador que dice que trabaja mucho y que afirma que por eso no tiene tiempo para hablar de manera directa con el entorno que le rodea, con los ciudadanos que lo votaron o con los que no lo hicieron… seguramente no debería ser ni diputado ni senador. Debería revisar sus prioridades.”

