¿Por qué no se habla de política en los eventos de blogs?
Si la blogósfera le sigue dando la espalda a la política, la política seguirá circulando por los mismos caminos que lo hace ahora. Vale decir, con políticos y políticas que desconocen los alcances de las nuevas tecnologías y con otros que, directamente, se benefician de esta indiferencia suicida.
Una indiferencia que se nota en la elección de los temas que se tratan en los diversos eventos bloguers que se están realizando en la Argentina. Con honrosas excepciones, por supuesto.
Y es una indiferencia suicida porque se parece demsiado al automovilista que se venda los ojos para no ver un lugar que no le gusta y pone su auto a 200 kph para salir de allí lo antes posible.
Por supuesto que considero que no es inocente esta indiferencia, este escepticismo más propio de los noventa que de este nuevo milenio que nos toca vivir.
No es inocente porque la desmovilización y la despolitización ha calado tan hondo que en donde antes teníamos a un joven revolucionario de veinte años de edad, hoy tenemos a un joven de veinte años de edad capaz de trabajar gratis en una megaempresa internacional con tal de “pertenecer”.
Y en esto ha contribuido la precariedad laboral que es más un producto político y no tanto un signo de la época.
No es inocente porque donde antes teníamos a un joven periodista que podía llegar a renunciar si es que su medio hacía concesiones a los anunciantes, hoy tenemos jóvenes periodistas que le preguntan antes a su editor ¿escribo a favor o en contra?
Yo sé que eso siempre existió pero, por favor, demos vuelta los cuadros de Rodolfo Walsh y sigamos.
Y está claro que estos son apenas dos ejemplos. Eso sí, extremos y absolutos. Hay excepciones. Y creo/deseo/espero/anhelo de que sean muchas esas excepciones.
Pero son excepciones que no son alimentadas ni desde los grandes medios pasivos de difusión ni desde este inmenso archipiélago que es la llamada blogósfera que es donde debería estallar la política a partir de debates, discusiones programáticas, proyectos y tantos otros etcéteras…
Pero, parece ser que la blogósfera prefiere discutir la cara lavada de Cristina o el pelo del futuro ministro de Economía, Martín Lousteau en los intervalos entre mesa y mesa de los distintos encuentros bloguers que se están realizando en el país, pénsando que de ese modo habla de política y nuevas tecnologías. Claro que, por supuesto, como ya se señaló, aquí también hay una excepción que es el Rosario Blog Day.
De todas maneras, me sigue llamando la atención la olímpica ignorancia que se le da a la blogósfera política argentina en este tipo de eventos.
¿Será porque la política es considerada mala palabra? ¿A quién le conviene que la política no aparezca en los lugares de discusión sobre el rol de los blogs en la sociedad argentina?
El hecho de que la política esté ausente en esos lugares es también, y por excelencia, un hecho político. O, mejor expresado, es la consecuencia de un hecho político mayor que excede a las organizaciones de los eventos.
Ese hecho político mayor está dado, a mi entender, por la necesidad de formatear conciencias con el facilismo (mal)intencionado de (des)calificar a TODOS los políticos como … (aquí póngase el insulto que se prefiera) con el objetivo de resguardarlos. Porque sabemos bien que cuando decimos TODOS, por inversión dialéctica estamos diciendo NADIE. Por lo que ése es un juicio de valor vacío e inconducente. Sin ir más lejos, el “que se vayan todos” sólo sirvió para que todos se quedaran.
No se me escapa que (y ésta, por supuesto, es una visión ideológica) vivimos en un sistema democrático de neto corte burgués que tiende a reproducir los valores culturales de una clase dominante.
Tampoco se me escapa que, por lo antes expuesto, vivimos en una democracia representativa, vale decir, (inter) mediada por construcciones políticas legitimadas por una ley producida por un parlamento que también está impregnado de valores de clase.
Pero es por esto mismo que los blogs tienen que hablar de política, de partidos, de proyectos. Pero con todas las letras porque, de todas maneras, ya lo están haciendo. Un ejemplo de ello es cuando se sigue a pies juntillas lo que marca la agenda que dictan los medios pasivos. Se hace política con el silencio, porque aún lo que no se nombra sigue siendo y sigue ordenando nuestras vidas.Y sabemos de sobra que el silencio no fue ni es ni será salud.
Pero mientras los distintos blogs days sigan intentando legitimar temáticas como si fueran grandes medios de difusión y consideren que la política no es un hecho cool, ya no va a hacer falta que ninguna dictadura vuelva a prohibir la actividad partidaria y parlamentaria. El escepticismo y la indiferencia lo habrá hecho por ellos.

