Grondona y el origen de coima
El primer párrafo del artículo “El Skanskagate y el estado de corrupción”, firmado por Mariano Grondona y publicado en el día de ayer por el diario “La Nación” expresaba lo siguiente:
“Las palabras coima y soborno han llegado a nosotros por distintas avenidas etimológicas. “Coima”, de origen incierto (quizás indígena), empezó por aludir a la prostituta y a la relación clandestina que sus clientes entablan con ella, una relación que da lugar a un pago igualmente oculto. “
Me llamó la atención la ambigüedad con que trató a la etimología de la palabra “coima”. Y, no me gustó que, sin mayor documentación diga que el origen de este término sea “quizás indígena”.
A raíz de esto es que envié el siguiente texto para la sección Carta de Lectores al mencionado diario:
El columnista Mariano Grondona, en su artículo del domingo 6 titulado “El Skanskagate y el estado de corrupción” atribuye para el término “coima” un “origen incierto” o “quizás indígena”.
Pero un mínimo rastreo por internet nos puede acercar, por ejemplo, al artículo “Los rufianes”, de Elena Pezzi, donde su autora refiere que “la forma coimero figura ya en 1599 y la define como “”El garitero que tiene a su cuidado el garito o casa de juego pública”.
Pezzi concluye en su documentado artículo que “también se llamaba “coima” al derecho que se pagaba al garitero por el cuidado de prevenir lo necesario para el juego; en este caso derivaría del diminutivo de qima, también quwayma, que significa ‘precio, valor’.
Más allá de que Grondona esté o no de acuerdo con esta hipótesis creo que debería, al menos, mencionarla. Una, porque el origen de este término no es incierto y otra, porque la palabra “indígena” es demasiado ambigua para saber de qué se está hablando.

